Fragmentos de la vida real

Cómo surgieron estas historias: ¿Realidad o ficción?

jueves 12 de marzo de 2009

Sin descanso

De nuevo, no quiero dormir. Las sombras se arremolinan ante mis ojos y me persiguen. Forman figuras; algunas, viejas conocidas que me susurran con el gélido aliento del mundo imaginario para que me dé la vuelta y haya un reencuentro con la oscuridad contra la que llevo toda la vida luchando.

Nunca han sido amigas, pero esta vez vienen para recordarme que no he terminado todo lo que tenía que hacer. Que todavía hay deudas pendientes. Que debo estar preparada para nuevos ataques y nuevas mentiras. Tal vez estén deseando hacer un pacto conmigo: protegerme de mis enemigos reales a cambio de abrazarles a ellos, a mis enemigos imaginarios.

Es un pacto que me haría poderosa, pero quiero que se alejen de mí. Lo que no pueda conseguir a la luz del día jamás podrá ser duradero si lo consigo en la incertidumbre de las tinieblas. Si he conseguido dominar al monstruo que nunca existió pero me hicieron creer que habitaba en mí, debo rechazar a la oscuridad para siempre.

Quiero que la noche sólo sea para dormir.

domingo 30 de noviembre de 2008

Sé que sabes

« Sé que sabes que sé cosas, pero no sabes qué es lo que sé.
» Sé cuánto vale toda esa gente a la que has convencido de que soy una asesina para que me tengan mucho miedo y me acorralen. Sólo un céntimo más que tú. Y ellos no valen nada.
» Sé que tienes miedo de las consecuencias de tus actos y me tienes miedo a mí porque conozco tus actos.
» Sé que me estás leyendo con atención y que maldices cada una de mis palabras.
» Sé que sabes que pronto, todo el mundo, te va a pegar la patada y te va a dejar solo, porque todo el mundo conoce ya esta historia.

» Pero no tienes por qué lamentarte tanto. Has robado mucho dinero. Podrás comprarte amigos nuevos cuando todo acabe. Si es que tu mujer no te lo ha robado antes.»

Una carta hipotética con destinatario inexistente

Sé de historias tan increíbles que, si alguien me las contara, le diría que me miente, que es pura fantasía. Por ello, dejo aquí una carta en respuesta a unos hechos que, por supuesto, nunca han sucedido.


"Estimada señora. Sabe usted bien cuánto le aprecio y le quiero por muchos motivos que a buen seguro recuerda. Sin embargo, la situación actual es inadmisible para mí, y por eso me veo en la obligación de abandonarla, porque no puedo consentir que se me arrastre a un pozo de locura, todo por no tener el valor de decir las cosas claras a quien hay que decírselas.

"Ya supongo que tener un hijo ladrón (en el sentido coloquial de la palabra) no es plato de gusto para una madre que lo ha dado todo por él. Pero reconsidere bien su postura y su escala de prioridades. Por no darle a ese hijo sinvergüenza y embustero su merecido, se ha cargado usted el trabajo de toda la vida de su marido, ha hecho un daño irreparable a su otro hijo (mi pareja), y ha dejado en la calle a 20 familias. Sí. Usted, y no el golfo de su irresponsable hijo.

"Porque en cuanto lo supo y lo verificó con pruebas debería haber cortado la situación de raíz y no lo hizo. Porque dejó pasar el tiempo y empezó a justificar
nimiedades como que se subiera el sueldo más de 1.000 euros netos al mes sin preguntar a nadie o que la zorra de su mujer siguiera usando el teléfono móvil de la empresa aunque no trabajara allí. Debería haber cortado la situación tan pronto como supo de todas las mentiras que ese hijo miserable le contó, tan pronto como supo de la poca responsabilidad en su puesto de trabajo. Cuando supo que le escondió datos, que no le dio a firmar las cuentas anuales y le mintió sobre ello, que se ha estado pagando (muchas) cosas personales con el dinero de la empresa que tanto esfuerzo le ha costado levantar a su marido. Cuando supo que consentía el acoso moral que la zorra de su mujer infligía a los trabajadores para obligarles psicológicamente a marcharse sin cobrar un duro. Que no ha hecho una sola inversión en maquinaria y somos el culo y el hazmerreír del sector por lo obsoleto de nuestros métodos y lo costoso de nuestra producción. Que nos recortó hasta lo indecente los presupuestos y teníamos que conformarnos con el peor material de trabajo y nula formación en cada uno de los puestos pero luego despilfarraba en asesores que no resolvían nada y que pasaron años tomando el pelo, en personal innecesario en la oficina y en muchas otras cosas que se ven por simple inspección de las facturas.

"Pues bien, si a usted no le importa que le roben, no le importa que se rían en su cara y que le tomen por gilipollas, no le importa que destruyan la obra en vida de su marido y no le importa que arruinen moralmente a su otro hijo (mi pareja, le vuelvo a recordar), siga adelante con todo este circo. Pero no cuente conmigo. Aunque yo sea mucho más joven, no pienso consentir que mi experiencia en esta vida se forme a partir de dejarme tomar el pelo por todos los demás aprovechándose de mis sentimientos. Por muy hijo que se sea, todo en esta vida tiene un límite. Y recuerde, los asesinos también tienen madre. Se lo digo para que se mentalice de una vez de que no se le puede perdonar todo a un hijo. Salvo que quiera acabar quedándose sola, porque los que le quisieron ayudar ya no aguantan más ser los que se están jodiendo para salvar lo que ha hundido otro. Pídale entonces atención al que le robó y se rió en su cara. A lo mejor esa última patada que le dé le hace darse cuenta de lo que ha consentido.

"Hasta siempre."


Y digo que esta carta es hipotética, porque no existen madres en el mundo que le consientan tal nivel de delincuencia a sus hijos hasta el punto de que si hunden la empresa que su marido levantó con tanto esfuerzo, dejan en la calle a 20 familias y se marchan de rositas con un cobarde "ay, es que el mercado estaba muy mal", no sean capaces ni de llevarles a juicio exigiendo la responsabilidad que toca en cuanto a administrador único de la empresa que tal (miserable) hijo es. ¿O tal vez sí existen?

viernes 28 de noviembre de 2008

Qué es una persona cutre

Es alguien que se compra el coche de lujo, seguro incluido, a cuenta de la empresa de papá, la conexión a Internet de su casa a cuenta de la empresa de papá, los tickets de la compra a cuenta de la empresa de papá, el móvil de la sinvergüenza de su mujer a cuenta de la empresa de papá, le pide prestado a papá para comprarse su último chalet porque no le llega, roba a manos llenas a la empresa de papá para blanquear dinero en el extranjero sin que papá lo sepa... y luego te regala un bolígrafo de diez colores de Carioca para Reyes.

Si a mí alguien me hiciera eso, pensaría que estoy delante de un hijo de la gran puta, un sinvergüenza, un caradura y un miserable. Aparte, por supuesto, de un roñica.

lunes 20 de octubre de 2008

Una de tantas mentiras

Así que estuviste presente. Cuando Hurt, el marido de tu prima Hija de la Luna, negoció con tus padres sus condiciones económicas. Cuando dijo que no era obligatorio aceptarlas ni se convertirían en derechos adquiridos. Cuando les tranquilizó diciendo que, en el momento en que quisieran cancelarlas, podrían hacerlo.

Tú estuviste presente. Tú sabías todo eso.

Pero preferiste contar a los demás que Hurt exigió a tus padres, con muy malos modos, unas condiciones económicas abusivas que se vieron obligados a aceptar.

Él nunca quiso ocupar el puesto que te iban a dar a ti. Pero tú tenías miedo. El miedo que sienten todos los incompetentes cuando alguien eficaz hace su trabajo y lo hace bien. El miedo a ser puesto en evidencia.

Por eso mentiste y dijiste que robó. Pero si robó, ¿por qué nunca denunciaste el robo? Porque sabías muy bien que no había tal robo y que tu mamá te creería sin pruebas con tal de mantener las apariencias de que su hijísimo es todo un super-empresario-man.

Pero con los demás eso no funciona. Con aquellos a quienes no puedes perjudicar amenazando con hacerles la vida imposible en el trabajo. Por eso he insistido tanto, y sigo trabajando para componer el mapa completo de toda esta historia. Para que os persiga, a vosotros, que confiasteis en el miedo y la desmemoria colectiva como medio para cometer impunemente una tras otra de vuestras malas acciones y, por qué no decirlo, presuntos delitos.

No se olvida.

PD: Espero que sepas que tu madre llegó a decir, hace dos años: "por lo menos, cuando era Hurt el que hacía los escandallos no perdíamos dinero, no como empezó a pasar con los de Ricardo, que cada vez perdíamos más". ¿Nunca te lo comentó? Bah, qué importancia tiene. Por salvar las apariencias te aguanta lo que sea, incluso que no le dejes coger de su propio dinero, como cuando se compró el coche que lleva ahora y tú le dijiste "habértelo pensado mejor".

sábado 11 de octubre de 2008

Lo que debió ser sanción y se convirtió en traición (II)

Esetepe Fenicios, Inc.
Somewhere, nowhere.

11 de octubre de 2006

Sra. Candy:

Por la presente, y en cumplimiento de la legislación laboral vigente, tenemos que comunicarle que esta Empresa ha tomado la resolución de imponerle una SANCIÓN POR FALTA GRAVE, en relación con las quejas recibidas por su comportamiento y graves acusaciones contra el jefe de personal.

HECHOS

El pasado día 6 de octubre de 2006, el jefe de personal habló a la trabajadora Candy, cuando ésta abrió una ventana sin preguntar, de la necesidad de establecer unos turnos para que todos los compañeros estuvieran lo más cómodos posible, ya que siempre se abren o cierran ventanas y se pone el aire acondicionado al capricho de la trabajadora, generando molestias entre los compañeros que, por su conocido mal carácter, no quieren comentarle.

La trabajadora replicó negándose a tal consenso y diciendo, además, que "no es tu ventana". El jefe de personal replicó que "sí es mía si consideramos que es la que está donde estoy yo", y entonces la trabajadora volvió a replicar diciendo "tú no eres la dueña de la ventana". El jefe de personal, molesto porque no es la primera vez que tiene un altercado de este tipo con la misma trabajadora, respondió "claro, no tengo frío como tampoco podía escuchar la música", refiriéndose a un incidente pasado en el que solicitó a la misma trabajadora que le bajara el volumen a la radio, y ésta respondió de muy malos modos, negándose y acusando al jefe de personal de tirana por querer obligarle a apagar la radio, manipulando claramente la petición del jefe de personal.

El jefe de personal acudió al despacho de laboratorio para completar allí unas tareas y entonces, la trabajadora le siguió para proseguir en su actitud provocadora y decirle:

"y si te molesta la radio, vas a Ricardo y se lo dices si te atreves, que aquí el jefe es Ricardo y se hace lo que él dice, no lo que digas tú"

Cuando el jefe de personal salió del despacho de laboratorio, le recordó a la trabajadora un momento del pasado en el que ésta pidió que no se marcharan ni el jefe de personal ni el jefe de producción (ahora también Dirección), y entonces la trabajadora acusó al jefe de personal de:

  • Haberle amenazado y de tener testigos de tal amenaza. Cuando el jefe de personal le pregunta de qué amenaza está hablando, la trabajadora se niega a contestar y se limita a repetir que le ha amenazado y tiene testigos, y que se niega a discutir.
  • Manipular al resto de los trabajadores para aprovecharse de ellos y sacarles todo lo que ha querido. El jefe de personal le pide explicaciones sobre esas acusaciones y la trabajadora se niega a darlas, repitiendo que es una manipuladora y que se ha aprovechado de todo el mundo, comparándola con una trabajadora anterior y diciendo que es peor aún.
  • La trabajadora le dice también al jefe de personal "tú no eres nadie aquí y no pintas una mierda". "Además, no estás bien, así que si no estás bien ya sabes dónde está la puerta". Ese comentario es especialmente desafortunado, pues alude a una conocida enfermedad que sufrió el jefe de personal, empleando pues asuntos personales de salud delicados en un intento claro por descalificarle. El jefe de personal nuevamente le pide explicaciones sobre lo que ha dicho y la trabajadora se niega a responder.
  • La trabajadora también le llama "maleducada", dice que "has sido una maleducada con todos nosotros". Nuevamente el jefe de personal le pide explicaciones, y nuevamente la trabajadora se niega a darlas.
  • Además, la trabajadora amenaza al jefe de personal con hablar directamente con los dueños de la empresa "para que se acabe esta situación". El jefe de personal le anima a ello.
  • En el fragor de la discusión, el jefe de personal, claramente enojado por las graves acusaciones que se le imputan por las que continuamente pide pruebas y no se le dan, acaba diciéndole a la trabajadora "eres una traidora, vete a la mierda". La discusión finaliza tras las continuadas negativas de la trabajadora a dar explicaciones sobre las acusaciones vertidas que le pide el jefe de personal.


Antes de tomar una resolución, la Dirección de la Empresa le llama para hablar sobre este asunto, y la trabajadora dice que no hablará sobre este tema si no es en el despacho del gerente. Allí, el jefe de personal es preguntado sobre los motivos para llamar "traidora" a esta trabajadora, y el jefe de personal pregunta a Dirección, "¿tengo que contarlo todo? ¿Con todos los detalles?". Dirección asiente y entonces el jefe de personal habla de una situación que se dio el 22 de junio de 2006, situación de la que Dirección, la trabajadora y tres trabajadores más fueron testigo.

El jefe de personal expone los hechos, y la trabajadora termina acusando al jefe de personal de embustera y de estar muy mal de la cabeza como para mentir de esa forma tan descarada.

Estos hechos suponen un claro incumplimiento contractual, estando tipificados como FALTA MUY GRAVE por el artículo 61.9 del Convenio Laboral vigente, que así lo indica:

61.9. Los malos tratos de palabra u obra, abuso de autoridad o la falta grave de respeto y consideración a los jefes o sus familiares, así como a los compañeros y subordinados.

RESOLUCIÓN

No es la primera vez que un enfrentamiento de este tipo llega al conocimiento de la dirección, quien había pasado por alto (entre otras) una situación similar anteriormente confiando en la buena fe de la trabajadora, y pese a que el motivo de la falta es calificado como MUY GRAVE por el Convenio Laboral vigente, se considerará como GRAVE por esta Empresa, y la sanción consistirá en SUSPENSIÓN DE EMPLEO Y SUELDO POR 15 DÍAS, comenzando el 16 de octubre de 2006 y finalizando el 30 de octubre de 2006 (incluidos), solicitándole además que desista de esos comportamientos que generan una tensión innecesaria entre sus compañeros y que atienda a las peticiones de consenso cuando éstas se le ofrezcan.

Copia de este escrito se entrega al Representante legal de los Trabajadores, quien firma dándose por enterado.

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Tengo que desilusionar a los que creen en los finales felices, pues en este cuento no hay final feliz, ni siquiera desarrollo feliz. Aurora era entonces el jefe de personal y junto con la sanción a Candy, redactó una de idéntico texto y resolución para sí misma. El comportamiento de Candy y sus acusaciones y amenazas gratuitas eran intolerables, sí, pero ella nunca debió haber perdido los nervios. Por ello, consideró justo sancionarse a sí misma.

Norton presentó la sanción a Candy ante su hermano Ricardo, guardando silencio sobre la auto-sanción de Aurora, esperando el momento oportuno. Ricardo había sido testigo de parte de los hechos relatados pero aún así lo negó todo delante de sus padres. Se puso impertinente, "chulito", y dijo a Norton que solo sancionaría a Candy si también se sancionaba a Aurora.

Fue el momento en el que Norton mostró el escrito que guardaba y le dijo "Aquí la tienes. Aurora ha preparado esta sanción para sí misma porque es consciente de que no debió perder los nervios. Ahora, si eres tan amable, firma las dos sanciones."

Pero Ricardo nunca las firmó.

martes 7 de octubre de 2008

Lo que debió ser sanción y se convirtió en traición (I)

Junio del año 2006

"¡Por favor! ¡Norton, Aurora, no os marchéis de aquí, no presentéis vuestra renuncia!" "¡Si os vais, Bárbara regresará y nos machacará con más saña todavía!" "¡Tendremos que coger la baja por depresión o nos echarán!" "¡Por favor! ¡No os vayáis o irán a por nosotras, por favor!"

Candy y Lara rompen a llorar, asustadas, nerviosas. Norton y Aurora, junto con Ernesto y Joe, presentes en aquella escena, acompañan a Candy y Lara a tomar una infusión en un bar cercano. Intentan tranquilizarlas. Saben que no deben seguir más tiempo en esa empresa, pero prometen volver a pensarlo.

Norton y Aurora comen juntos y hablan sobre este incidente. Ambos recuerdan aquella tarde de noviembre del año anterior en que quedaron con Lara y ella les habló sobre la depresión que la había tenido de baja tanto tiempo, el terror que le provoca Bárbara, el desprecio tan hiriente con que ésta se ensañaba con ella... Cuando Aurora la escuchaba, sentía cómo se le encogía el corazón en cada uno de esos detalles. También había sufrido las mil artimañas de Bárbara contra ella. Entendía perfectamente a Lara. No conocía tanto a Candy y le habían llegado rumores de que no era una persona de fiar, pero aún así, no podía obviar haber presenciado el pánico que Bárbara le provocaba.

Era cierto, no podían dejar solos a los trabajadores. Sabían que no iba a ser bueno para ellos dos, que serían, seguramente, los únicos perjudicados, pero acabaron decidiendo seguir adelante mientras pudieran resistir. Algo que no era fácil, pues la presión que soportaban les venía directamente de la dueña de la empresa y madre de Norton. Ésta había prohibido desde el principio dar explicaciones a los trabajadores sobre lo que estaba sucediendo y les obligaba a dejarse explotar por el miserable de su otro hijo para guardar las apariencias, para que ella pudiera presumir ante sus amigos de que por fin tenía a sus dos hijos trabajando juntos por un mismo fin. Una mentira que no creía ni ella, pero que por mantenerla, no le hizo temblar el pulso para aniquilar a Norton, su hijo.

Acabaron respirando fuerte, se cogieron de la mano, se miraron a los ojos y se dijeron "Allá vamos otra vez. Al menos, parece que podemos contar con el apoyo de los trabajadores."